Spiga

La mala educación

Esperpento en Las Gaunas. Poco más o menos ese es el resumen de lo que se pudo ver este domingo en el Municipal. Esperpento que va más allá de lo futbolístico. Cierto que ni Logroñés CF ni Palencia están para tirar cohetes. Es más, su descenso estaría más que justificado por lo expuesto durante 90 minutos en el campo de Logroño.


Pero ciertos partidos y, sobre todo, ciertas situaciones, se pueden explicar mucho mejor cuando se mira la grada. Y es que el verdadero esperpento se vio en las moradas gradas logroñesas. La afición palentina fue prácticamente la única presente. Engulló a los pocos fieles del Logroñés CF pero lo hizo de la peor manera posible: exhibiendo una falta de educación absoluta, rayando el absurdo y con no pocos seguidores del Club Deportivo infiltrados entre ellos.

Cualquier comentario se tachará inmediatamente de 'anti lo que sea'. Partiendo de que en La Rioja todos somos del Logroñés (aunque no del de Hortelano) todos estamos legitimados para comentar abiertamente la pésima actuación de la hinchada morada.

Viajar hasta Logroño para dejarse capitanear por cuatro exaltados
del Logroñés y combinar los gritos de apoyo a su equipo (algo a lo que, por supuesto, no hay nada que objetar) con los de "Recreación, desaparición", "Puto Recre" y otro similares, dejan patente su falta de criterio.

Lumbreras, hay en todos los sitios, pero fanfarronear en casa ajena está muy mal visto. Los 'valientes' de Las Gaunas completaron su tarde festiva reventando la valla de separación que hay entre las gradas y el césped. Todo quedó en un susto, pero pudo ser una auténtica tragedia.

El postrero gol del Logroñés CF, el mejor regalo que se pudieron llevar de Logroño. Que lo disfruten.