Spiga

Más azul que nunca

No sólo de balones vive el hombre. También de motores. Y este fin de semana es de los gordos. El Circuit de Catalunya se prepara para recibir, pese a todo, a Fernando Alonso con los brazos abiertos. Las probabilidades de éxito parecen ser pocas pero, qué más da. Lo importante es que Alonso, incluso en uno de sus peores años, es capaz de llenar cualquier circuito, por pequeño que sea.

Además algo ha cambiado en la cabeza de los aficionados. Los tiempos de los entrenamientos de la semana pasada hicieron pensar al más profano en la materia que Alonso podrá ascender algún peldaño en un Mundial en el que parece estar condenado a sufrir.

Así, se ha recibido con una cerrada ovación la novedad aerodinámica que este fin de semana presentará el R28 sobre el trazado catalán. Es un pequeño cambio, una pieza más de la evolución que todos esperamos del monoplaza, que permitirá a Alonso recortar distancias con sus rivales.

En Barcelona se verá si el asturiano es capaz de dejar de luchar por entrar en los puntos para pasar a luchar por no salir de ellos.

Algo nimio, pero esperanzador.