Spiga

Mediocridad

Un año más el deporte riojano (hablamos del profesional) ha vuelto a dar más días de pena que de gloria. Tanto que sólo el Caja Rioja y el Voley Haro ha conseguido brillar entre tanta mediocridad. Mediocridad tanto en el fútbol como en el balonmano que ha vuelto a confirmar que somos los mejores vendedores de humo y los peores a la hora de hacer la hoguera.

Por el camino se ha quedado la Copa del Rey y la copetición europea de balonmano, la fase de ascenso del Logroñés y del Logroñés CF y, con ellos, la ilusión de una región que volverá a estar en la cola de la actividad deportiva profesional.

Si el resumen se hace de la temporada de la Liga ASOBAL la conlcusión no puede ser nada halagüeña. Fracaso, fracaso y fracaso. Nadie se conforma con la salvación pura y dura. Esa es una fiesta a la que el conjunto logroñés estaba invitado el curso pasado, pero este, después de que en el arranque de la temporada se hablara de Copa del Rey e incluso, los más osados, mentaran la competición europea (o al menos la lucha por ella) como uno de los objetivos, sabe a poco.

¿Quien ha fallado? Culpables, o al menos que reconozcan su responsabilidad, hay pocos. La afición ha acusado tanto al gerente del club como a la directiva. Alguno incluso ha señalado al entrenador, y desde la entidad se ha recurrido al tema de las lesiones. Osea, que nadie ha fallado, pero el equipo se ha estancado.

El problema es que, como novedad, la liga ASOBAL y, por ende, el Naturhouse, han tenido el tirón suficiente como para dar brillo a una grada, la del Palacio de los Deportes, necesitada de visitante. Pero las modas pasan y sólo los más fieles, los que han mamado el balonmano en La Rioja antes del 'efecto Darien' se resistirán a abandonarlo. Los demás, si las metas siguen siendo tan fáciles de conseguir, acabarán por dejarlo.

Algo similar sucede en el fútbol, aunque siempre contará con su mayor presencia social y su cantera inagotable. Siempre estará de moda y siempre se pensará que el salto de categoría es posible. Además todo lo que tenía que perder, ya lo ha perdido. Los más desencantados hace tiempo que no van a Las Gaunas y el millar largo que sigue el día a día del Logroñés (mejor no hablar el LCF) seguirán acudiendo a su cita quincenal con el balón.

Pese a la mediocridad de la temporada futbolística la buena noticia (paradójico pero real) es el más que posible descenso del Logroñés CF a Tercera división. Sin un rival con el que combatir los argumentos de muchos de los iluminados del Logroñés se acaban. Dejarán de tener sentido y una vez sólos ante la realidad de la competición, sólo tendrán una opción: ofrecer a su afición algo más que estar por delante del eterno rival.

Entre tanto, y para disfrutar, nos quedaremos con el baloncesto y con el voleibol.

Leer Mas...

La mala educación

Esperpento en Las Gaunas. Poco más o menos ese es el resumen de lo que se pudo ver este domingo en el Municipal. Esperpento que va más allá de lo futbolístico. Cierto que ni Logroñés CF ni Palencia están para tirar cohetes. Es más, su descenso estaría más que justificado por lo expuesto durante 90 minutos en el campo de Logroño.


Pero ciertos partidos y, sobre todo, ciertas situaciones, se pueden explicar mucho mejor cuando se mira la grada. Y es que el verdadero esperpento se vio en las moradas gradas logroñesas. La afición palentina fue prácticamente la única presente. Engulló a los pocos fieles del Logroñés CF pero lo hizo de la peor manera posible: exhibiendo una falta de educación absoluta, rayando el absurdo y con no pocos seguidores del Club Deportivo infiltrados entre ellos.

Cualquier comentario se tachará inmediatamente de 'anti lo que sea'. Partiendo de que en La Rioja todos somos del Logroñés (aunque no del de Hortelano) todos estamos legitimados para comentar abiertamente la pésima actuación de la hinchada morada.

Viajar hasta Logroño para dejarse capitanear por cuatro exaltados
del Logroñés y combinar los gritos de apoyo a su equipo (algo a lo que, por supuesto, no hay nada que objetar) con los de "Recreación, desaparición", "Puto Recre" y otro similares, dejan patente su falta de criterio.

Lumbreras, hay en todos los sitios, pero fanfarronear en casa ajena está muy mal visto. Los 'valientes' de Las Gaunas completaron su tarde festiva reventando la valla de separación que hay entre las gradas y el césped. Todo quedó en un susto, pero pudo ser una auténtica tragedia.

El postrero gol del Logroñés CF, el mejor regalo que se pudieron llevar de Logroño. Que lo disfruten.

Leer Mas...

Una temporada redonda

Que el Caja Rioja (Leb Plata) está atravesando una de sus mejores temporadas, es una realidad que a pocos aficionados al basket en La Rioja se les escapa. Y es que, a falta de una jornada para la conclusión de la temporada los chicos de Jesús Sala ya han completado los dos objetivos con que arrancaron el curso. Mejor dicho, el primero y el adicional.

Con uno de los presupuestos más ajustados de la categoría, el conjunto logroñés se planteó un único objetivo. Quería repetir 'play off' de ascenso, un privilegio reservado exclusivamente para ocho de los nueve mejores equipos de la liga regular (el mejor logra el ascenso directo). De la mano de Stevie Johnson (aunque no sólo gracias a él) el conjunto riojano fue acumulando triunfos para, completados dos tercios de la temporada, marcar como superada la meta final.

El segundo reto, más ambicioso aún, surgió entonces: gozar de ventaja de campo en la primera fase del remodelado sistema de ascenso. Dicho y hecho. El triunfo de este viernes ante Sabadell concede a los riojanos ese privilegio que les sitúa en el pedestal de los favoritos para acceder a la final four de Cáceres.

El último reto llegará el próximo viernes (16 de mayo) en Vic. Ante el conjunto catalán, que ya ha confirmado su ascenso a LEB Oro, los riojanos quieren seguir soñando. En su mano está el acabar incluso en segunda posición para asegurarse así un cruce teóricamente más asequible.

Cuatro son los posibles rivales, Hoteles Almería, Cáceres, Cai, Plasencia y Tarragona, pero el coco, el equipo que nadie quiere, es el bloque cacereño. Las suspicacias circulan en el mundo del baloncesto y el hecho de que sea el equipo organizador de la primera final a cuatro de la competición alberga recelos entre sus posibles rivales.

No habrá opción de elegir por lo que el último objetivo de la temporada regular será el de reventar la fiesta del Akasvayu Vic, que celebrará ante los riojanos su ascenso, y confiar en que los tres primeros puestos deparen los tres mejores rivales.

Leer Mas...

El ascenso más duro

La Segunda división B se ha remodelado. No la composición de grupos sino lo más importante, la forma de ascender. Siempre se ha dicho que el salto de la categoría de bronce a la de plata ha sido más complicado que el de Segunda a Primera división. Una verdad absoluta ya que, partiendo de que en el fútbol quien manda es la pelota (si no entra, no se gana, si no se gana, no se sube...) una extraordinaria inyección económica en Segunda división hará más factible el ascenso que en el supuesto de que llegara a un club de Segunda B.

Hasta ahora la configuración del ascenso de división de Plata se articulaba repartiendo a los dieciséis primeros clasificados en cuatro grupos (un primero, un segundo, un tercero y un cuarto) que, a modo de semifinales y final (todo a doble partido y emparejando primero con cuarto y segundo con tercero) optaban a una plaza de ascenso.

Ese sistema, que sustituyó en la temporada 2002/03 al de liguilla entre los cuatro equipos de cada grupo, también ha quedado obsoleto. Al menos así lo han entendido los representantes de los equipos de Segunda B que esta misma semana han decidido reinventar (copiando, eso sí, a Argentina) la fórmula para ascender.

Dos son las conclusiones. La primera es que, con buen criterio, se premia a los campeones de grupo de manera que dos de los cuatro líderes durante la liga regular darán el salto de categoría que se enfrentarán entre sí en una primera ronda. Y con dos plazas en juego menos entrarán a luchar el resto de equipos y los dos campeones que caigan en esa primera ronda que tras las sucesivas cribas alcanzarán una final a cuatro en la que los dos finalistas lograrán el ascenso.

La segunda conclusión, que se desprende de la anterior, es que ascender será más caro que nunca si no se es campeón y, sobre todo, mucho más caro. Se condena a los equipos a aumentar gastos en un play off de ascenso más largo y más duro que, además, obutvo un amplio rechazo.

Leer Mas...

La hora del adiós

Otra vez este verano será divertido en Logroño. Además de calor y piscina habrá tema Logroñés. Algo que no es nuevo y que, como todos los años, se repite. Llega el calor y el futuro del fútbol riojano comienza a estudiarse con mayor o menor detenimiento. Es, pues, la hora de las teorías más peregrinas, la hora de las reconciliaciones, de los pactos, de las reuniones, de las verdades a medias y de las mentiras más absolutas.

Este año se presenta aún más animado ya que el más que probable descenso del Logroñés CF (o Recreación, según se quiera) a Tercera división amplía el campo de las especulaciones. Se le terminan los argumentos a Eduardo Blanco, alma máter y sostenedor de un proyecto mal engendrado y peor gestionado que consume sus últimos minutos de vida, y comienzan las obligaciones para Juan Hortelano y sus acólitos.

Y es que fue el propio Recreación (o Logroñés CF) el que ha acabado dando vida al histórico club blanquirrojo. De no haber sido por la injerencia política, por la pretensión de unos cuantos de hacerse con el galardón de 'salvador del fútbol riojano', el Logroñés, el histórico, el de siempre, hubiera muerto por sí mismo. Todos hubiéramos llorado su adiós y, a pies juntillas, hubiéramos apostado por cualquier opción alternativa.

Pero como el copo de nieve que empieza a rodar ladera abajo para convertirse en una inmensa bola que nadie puede frenar, el fútbol se le ha escapado de las manos a sus gestores. Las guerras internas, las envidias y los odios más viscerales se han convertido en el alimento del que se ha nutrido durante los últimos años sin que la solución consiguiera hacerse un hueco entre tanto caos.

Al final ha tenido que ser la propia competición deportiva la que se haya convertido en juez. Si ningún ‘lumbreras’ decide ahora reinventar el fútbol riojano, erigirse como el gran salvador, la fecha de caducidad se aproximará. El futuro del Logroñés CF tiene que pasar, necesariamente por la desaparición. Eso, o por asumir un papel secundario en el fútbol regional y no tratar, en ningún caso, de robar protagonismo al Logroñés. Nunca triunfará.

El del Club Deportivo es más complicado. Está Juan Hortelano y probablemente la agonía durará hasta que el madrileño enfile el camino de salida. Ese día será el principio de la ilusión. Hasta entonces todo será tristeza y sufrimiento.

Leer Mas...